Julianne Moore
Una estrella independiente
Carlos Leal -
En un Hollywood que desde siempre
rinde culto a la juventud y la belleza, casos como el de Julianne Moore
son cada vez menos frecuentes. A sus 46 años, la actriz estadounidense
sigue en lo más alto de su carrera y con un buen número de proyectos
en su agenda, en los que como siempre combina con soltura su vertiente
independiente con alguna película más comercial.
Nacida en el estado de Carolina
del Norte en 1960, Julie Anne Smith (que es como verdaderamente se llama)
heredó el color pelirrojo de su cabello de su madre, una trabajadora
social nacida en Escocia. Tras pasar toda su infancia trasladándose
de un lugar a otro siguiendo los sucesivos destinos de su padre, un
juez militar, finalmente encontró su lugar en la Universidad de Boston,
donde estudió Arte Dramático.
Decidida a convertirse en un
actriz, tras licenciarse en 1983 se mudó a Nueva York, donde consiguió
trabajo en diversas obras de teatro off Broadway. Dos años después
dio el salto a la televisión dando vida a dos hermanas gemelas en la
telenovela Mientras el mundo gira, que le proporcionó un Emmy
en 1988. Su debut cinematográfico no llegaría hasta 1990, con un pequeño
papel en la película de terror Tales From the Darkside, en la
que interpretaba a la víctima de una momia. Poco a poco, Julianne Moore
se fue introduciendo en el mundo de Hollywood, con personajes secundarios
en películas como El fugitivo
o La mano que mece la cuna.
En todo caso, su primer papel
importante no llegó hasta 1993, cuando Robert Altman la escogió para
dar vida a uno de los personajes del drama coral Vidas cruzadas.
Un año después, Luis Malle le proporcionó un papel en su última
película, Vania en la calle 42. Plenamente inmersa en el mundo
del cine independiente, Julianne Moore accedió a protagonizar Safe,
el debut de Todd Haynes en la dirección. Sin embargo, cuando su prestigio
artístico estaba en su punto más alto, la actriz decidió cambiar
totalmente de tercio y se embarcó en una serie de películas comerciales
ciertamente olvidables, como Nueve meses, de Chris Columbus,
Asesinos, de Richard Donner, o El mundo perdido, de Steven
Spielberg.
Convertida ya en una estrella,
Julianne Moore regresó al cine independiente en 1997 con Boogie
Nights, de Paul Thomas Anderson. Su papel como una estrella del
porno maternal y cariñosa le proporcionó su primera nominación al
Oscar, circunstancia que se repetiría apenas dos años después con
El fin del romance, de Neil Jordan. Desde entonces, su carrera ha
combinado películas comerciales como Hannibal, Misteriosa Obsesión
o Hasta que la ley nos separe
con proyectos más personales. Así, en los últimos años ha trabajado
a las órdenes de directores como los hermanos Coen (El gran Lebowski)
o Lasse Hallström (Atando cabos), y repitió con Paul Thomas
Anderson en Magnolia y con Robert Altman en Cookie's Fortune.
Con todo, el mayor éxito de
su carrera le llegó en el año 2002 con Las horas
y Lejos del cielo, que le proporcionaron sendas nominaciones
al Oscar y una Copa Volpi a la Mejor actriz en la pasada Mostra de Venecia.
Esta semana, Julianne Moore regresa a nuestras pantallas con Ellas y
ellos, que ha protagonizado a las órdenes de su marido, Bart Freundlich, y en unas semanas estrena el biopic La ganadora. Además, próximamente la veremos en los thrillers Next y
Freedomland.
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