Si el Ministro sale de su coche, Rubén sale del suyo. Si el Ministro gira hacia la izquierda, Rubén gira a la izquierda. Si el Ministro viaja a Mar del Plata, Rubén viaja a Mar del Plata con él. Si el Ministro decide tomarse un descanso y dormirse un rato, Rubén tiene que vigilar a un hombre dormido. Se trata de un trabajo que consiste en reemplazar la vida de uno por la de otro, se trata de la presión que esto implica y de cómo esa presión finalmente estalla.
Comentario
Estrenada a primeros de 2006, nos llega ahora la producción argentina –en conjunto con Francia y Alemania- El Custodio, del realizador Rodrigo Moreno. La película aborda el sometimiento de la vida de uno por la de otro, a través tanto de la vida pública de un alto oficial del gobierno, como también de su vida privada. El custodio nos habla de dos mundos: el del Ministro y el de Rubén, el guardaespaldas testigo de todo. Dos universos opuestos irremediablemente articulados por el custodio. “Quise mantener una distancia prudente entre custodio y custodiado, que no nos permita ver u oír demasiado cómo es la vida del Ministro. Los detalles que observa el custodio, a menudo están empañados por ventanas, puertas o pasillos que nos ubica fuera del evento en sí”, explica el director. Interpretado por Julio Chávez, el filme ganó el Premio Alfred Bauer en el Festival de Berlin y el Premio al Mejor Guión Latinoamericano en Sundance.
Curiosidades
El protagonista de la cinta, el prestigioso actor Julio Chávez también ha triunfado este año en Berlín, donde ha recibido el Premio al Mejor Actor por la película El Otro, de Ariel Rotter.